Ruta por Rupit y Osona

Ruta por Rupit y Osona

Un buen día decidimos alquilar una autocaravana en Barcelona y nos inclinamos por alquilarla en alquilerautocaravanasbarcelona.net por la cercanía desde casa a la empresa de alquiler. Se trataba de un fin de semana con un lunes festivo con lo que la experiencia se nos haría un poco más largo. Nos asesoramos en las distintas páginas que recomiendan diversas rutas y decidimos visitar Rupit y Osona que por la experiencia de otros usuarios de autocaravanas merecía la pena.

Con tres días festivos no podemos hacer los kilómetros que querríamos y por los atascos a la vuelta en Barcelona preferimos estar cerca de casa. La previsión del tiempo acompañaba, así que el fin de semana prometía.

El mismo viernes por la tarde recepcionamos la autocaravana en Barcelona y nos pusimos enseguida en carretera, nos dirigimos a un camping en Rupit, un camping muy tranquilo con piscina, parque infantil, etc. Las parcelas son amplias para maniobrar la autocaravana y tenemos todos los servicios necesarios para el vehículo. Los precios son correctos y la zona en increíble. Muy recomendable para los amantes de la aventura y la naturaleza.

Al día siguiente, sábado, empezamos hacer excursiones en bicicleta por los distintos caminos de la zona, Rupi esta situado en el centro de Collsacabra, en el extremo de la comarca de Osona. Rupit tiene un encanto especial porque conserva sus calles con adoquines originales y sus casas de hace cuatro siglos. Sus calles tienen un ambiente medieval y practicamente no hay vehículos porque en la entrada del centro de las casas hay un sistema de pilones que solo pueden entrar los vecinos. Nos informaron muy amablemente de un punto de información para visitar distintos lugares de interés muy cerca del parking donde estaban las autocaravanas.

Después de recorrer el pueblo y de probar la gatronomía de la zona nos dimos cuenta de que hay una zona de parking donde estaban estacionadas unas seis autocaravanas, preguntamos a una familia con autocaravana propia que también venían de Barcelona y nos comentaron que no había ningún problema en pernoctar y que es una zona muy tranquila y al mismo tiempo segura. Así que abandonamos el camping y estacionamos en esta área. Les enseñamos nuestra autocaravana de alquiler por lo nueva que era respecto a la suya. En cuanto al parking, además de automóviles también esta pensado para las autocaravanas porque hay iluminación y mesas exteriores. El precio es de tan solo un euro todo el día. Teníamos un horno justo enfrente del parking, ideal para desayunar y que nos comentaron la cantidad de turistas que venían, como nosotros, de Barcelona.

Al día siguiente desayunamos en la autocaravana después de pasar por el horno y abastecernos también para la cena. Nosotros hacíamos todas las comidas en la autocaravana menos la del mediodía para conocer la gastronomía de la zona. Los desayunos y cenas si que lo hacíamos en la autocaravana.

Empieza a anochecer y las calles tienen una iluminación escasa pero al mismo tiempo acogedora y misteriosa. Nos dirigimos a nuestra autocaravana y cenamos en el interior con todo lo que adquirimos en los distintos comercios y en lo más básico que llevabamos en la despensa y en la nevera. Al volver nos encontramos con ocho autocaravanas más, con lo que tranquiliza tener un ambiente tan campista.

Al día siguiente dejamos Rupit, abandonamos el parking de autocaravanas y nos dirigimos a una distancia de unos 30 minutos, al pueblo de Cantonigrós para ver la Foradada, un lugar que parece de postal, unos paisajes que hipnotizan a cualquiera. Tiene un salto de agua de mas de cuarenta metros y con lo curiosos que tener un agujero donde entra la luz y la imagen que te encuentras es fantástico, digno de hacer un reportaje fotográfico. Afortunadamente íbamos bien equipados con ropa ligera y cómoda para recorrer los caminos del bosque, al mismo tiempo que no dejas de escuchar el sonido del agua. Después de caminar un buen rato llegamos a la Foradada.

La Foradada es un lugar que impresiona nada más verlo. Una imagen que parece sacada de ordenador a no ser que salgas en la foto. Esta en medio de un anfiteatro de paredes muy altas y en frente vemos una cascada de película, que en la época estival tiene que ser un lugar fresco, en definitiva un auténtico paraíso. El reflejo en el agua de las paredes daba la sensación de estar delante de un enorme espejo. El sonido del agua que cae te relaja de tal manera que podríamos estar horas y horas contemplando el maravilloso paisaje.

A la vuelta nos subimos a nuestra autocaravana y nos dirigimos a Tavertet, los paisajes que nos vamos encontrando con la autocaravana son impresionantes. Al llegar nos encontramos afortunadamente con un parking para las autocaravanas, también preguntamos a una familia en su autocaravana si era un lugar seguro y tranquilo para pernoctar, y nos contaron que no había problema de ningún tipo. Esta familia también venían de Barcelona. Es curioso como los usuarios de autocaravanas de alquiler y las autocaravanas de propiedad mantienen un ambiente muy familiar siempre estan ahí para informarte de todo. Nos contaron que por la carretera las autocaravanas se saludan entre si y hay una regla no escrita de ayudar y colaborar todos entre todos. Da igual que sean autocaravanas de Barcelona, de Madrid, de Portugal o de Noruega, la regla de colaboración la repetan todos. De todas formas, desgraciadamente. para nosotros era el último día y no tuvimos ocasión de dormir en el parking de autocaravanas.

Llegamos a la pequeña y acogedora Parroquia de Sant Cristòfol de Tavertet, por el camino vimos varias terracitas con mucho ambiente, el lugar parece de juguete, todo muy bien cuidado y muy acogedor. Al mediodía nos dirigirnos a Tavernoles y visitamos el Monasterio de Sant Pere de Caserres, que se esta en uno de los meandros del río Ter. El Monasterio pertenece a la arquitectura románica catalana data del año 1005.

Por la tarde/noche subimos de nuevo a nuestra autocaravana y nos dirigimos a Barcelona. Primero a dejar la autocaravana y con amabilidad nos recepcionaron el vehículo y pasamos las maletas a nuestro coche. Al principio pensabamos que saliendo el viernes por la tarde y voler el lunes por la noche se nos haría un fin de semana largo, la verdad es que viajando de esta manera se hace el viaje muy corto. La estancia de manera improvisada en cualquier lugar, con camping o con área de autocaravanas representa una manera única de hacer turismo.

Nada más llegar a casa ya estábamos mirando en internet nuevos lugares que visitar, nuevos países que conocer, en autocaravana pero con intención de utilizar las vacaciones de agosto. Esperamos que en un futuro no muy lejano podamos ser propietarios de una autocaravana como las distintas familias que conocimos residentes en Barcelona.