Ruta por el Parc Natural Sant Llorenç de Munt

Ruta por el Parc Natural Sant Llorenç de Munt

Llevamos varias ocasiones con el alquiler de autocaravanas y en esta ocasión hemos alquilado una de 6 plazas aunque seamos una pareja con dos niños. El motivo es que el comedor permanece siempre inmovil y cada uno tenemos nuestras propias camas. La diferencia de precio entre autocaravanas de 4 a 6 plazas no es muy significativo.

Recogimos la autocaravana en Barcelona el viernes por la tarde de un mes de mayo que todavía la mayoría de empresas de autocaravanas es temporada baja y resulta ser más económica. Primero recepcionamos el vehículo, después cargamos maletas y recogimos a los crios.

De los destinos que hemos recorrido en autocaravana y en automóvil hemos decidido una excursión no muy lejos de Barcelona y perdernos por los paisajes tan impresionantes que tenemos a nuestro alcance, como el Parque Natural de Sant Llorenç de Munt. Un pueblo con un encanto especial rodeado de un paisaje envidiable.

Al llegar la noche, llegamos al camping el Pasqualet a una distancia de tan solo 35 kilómetros de Barcelona. Un camping familiar y tranquilo con piscina, barbacoas, parque infantil que nuestros crios disfrutaron. También dispone de campo de voley, fútbol aunque no hicimos uso de ello. El camping es perfecto para disfrutar de la montaña del Farell, además dispone de información para realizar a pie varios senderos con diferentes distancias. Las parcelas para autocaravanas estan justo en la entrada y es curioso como dispone de varios tipos de terrenos. Con distintos suelos como tierra, piedras y hierba. Las tarifas son económicas dentro de los precios de los campings en Barcelona. Los campings suelen ser un poco más económicos los de montaña que los de playa.

Al día siguiente madrugamos y aprovechando el buen día y con un buen desayuno en el camping hicimos un sendero que se denomina PR-C9, es de distancia pequeña que se une Caldes con estet GR-5 que se encuentra a la altura de la ermita de Santa María del Grau. Cuando llegamos a la Serra Llisa nos encontramos unos paisajes absolutamente impresionantes. también pasamos por Sant Sebastià de Montmajor donde hicimos una fotografías increibles para enmarcarlas cuando volvamos a Barcelona. La distancia es de unos 16 kilómetros y tardamos unas tres horas y media de manera ligera. Afortunadamente no había grandes desniveles por lo que el ritmo era bastante bueno. Al final del día llegamos a la autocaravana muy cansados y después de una buena cena en el bar del camping nos fuimos a dormir temprano.

Al día siguiente pedimos planos al Centro de información de Coll d’Estenalles de la Diputación de Barcelona, donde iniciamos nuestra excursión para elegir una de las rutas que hay en el Parque Natural. La ventaja es que pudimos dejar la autocaravana en el parking junto al parque. Fue curioso ver unas cuantas autocaravanas como la nuestra y coincidimos con una familia que tenía la autocaravana también de alquiler como nosotros y residian en Barcelona. Nos aconsejaron la ruta que debíamos tomar.

La ruta que esta familia, en su autocaravana de alquiler, nos aconsejaron era la subida al Cim de Montcau. La ruta permitía disfrutar del entorno y de los materiales tan curiosos ya sedimentados que se podía observar a medida que ibamos caminando por el camino. Había un punto en el que se podía observar la montaña de Montserrat.

Finalmente llegamos a la Cima del Montcau con un paisaje que impresionaba a cualquiera. Hicimos inumerables fotografías de las distintas panóramicas de las montañas.

Finalizada la excursión volvimos al camping a reponer fuerzas y a la tarde nos dirigimos al pueblo de Mura para dar un paseo por las calles que tanto encanto tienen. Pudimos dejar la autocaravana en la entrada del pueblo, el parking se encontraban varios vehículos y alguna autocaravana más que hizo que pudieramos dejarla con tranquilidad y seguridad. Por lo que nos informamos se puede dormir en el parking de autocaravanas pero preferimos la seguridad, tranquilidad y los servicios de un camping sobre todo con la familia. De todas formas, desgraciadamente, nos tocaba volver a Barcelona.

Después de vaciar los depósitos de la autocaravana en un área con servicios de autocaravanas nos dirigimos a devolver el vehículo y cambiarlo por nuestro automóvil.

Cuando se trata de un fin de semana se hace demasiado corto, por lo que mi consejo es aprovechar el viaje con algún fin de semana largo de tres días para aprovechar al máximo los distintos lugares que nos rodea, sin necesidad de realizar demasiados kilómetros. Hay que tener en cuenta que los sitios que nos rodea son casi imposible visitar todos sus lugares al deralle, visitar todos sus rincones o visitar todos los pueblecitos típicos de la zona.

Una vez que llegamos a Barcelona, lo primero que hicimos es ver la posibilidad de preparar otro viaje pero de al menos de tres días. Quien sabe si en un futuro próximo podemos disfrutar de una autocaravana de propiedad aunque tenga muchos años.