Los autocaravanistas víctimas de los altos precios

Los autocaravanistas víctimas de los altos precios

Los campistas de caravanas y autocaravanas que tienen un medio de transporte que se unen la independencia y la libertad no han encajado bien las críticas por parte de Asociación de Empresarios de Camping de Castilla-La Mancha, que en las últimas semanas ha comunicado contra este tipo de turismo, que en los últimos años ha visto creciendo el turismo en varias ciudades de la comunidad no utilizando ningún tipo de camping por lo que el negocio de los caravanings se resiente mientras ven como crece las visitas de caravanas y autocaravanas en la región. Parece ser que los motivos de las caravanas y autocaravanas de este tipo de turismo fuera de los campings es el alto coste que tienen. Por parte de La Asociación de Campings denuncian un turismo descontrolado e ilegal.

En el País Vasco los precios que ofrece los campings son más elevados que un hotel con todas las facilidades en cualquiera de los numerosos hoteles y en turismo rural de la provincia. Una noche puede costar en torno a los 30 euros que nada tiene que ver con los precios que representa un bungalow en un camping que tiene un valor de unos 75 euros cada noche, teniendo en cuenta las desventajas que supone el camping frente a un hotel.

Algunos campings, dentro de Aeccam, sufren la crisis de una manera muy acusada y por eso el empeño de crear un conflicto totalmente artificial para presionar sobre las administraciones la caza y captura de las caravanas y autocaravanas para que se obliguen a pecnortar en los campings y se les impida acampar en cualquier lugar.

Desde las administraciones reconocen que, aunque el turista de caravana y autocaravana, no haga gasto en los campings si que ven de manera positiva el hecho de que como turistas algo dejan, como en bares, restaurantes, comercios, repostar en gasolineras, etc.

Seguridad y calidad

Su presidenta, Monserrat Dolz, indicó ayer, en declaraciones a ABC, que el único empresario del camping del término municipal de Cuenca no puede quejarse de que la gente no va porque «está cerrado desde el puente del Pilar (octubre) hasta el puente de San José (marzo)». Y, además, se ciñe «a la carta de precios» y nunca ha querido plantear ofertas y paquetes promocionales como en otras localidades.