Costa Brava: La bahía de Roses

Costa Brava: La bahía de Roses

Teníamos mucha ilusión de alquilar una autocaravana porque siempre las veíamos en las autopistas con envidia. Ante el problema de no disponer de una autocaravana de propiedad no había más remedio que alquilar una y lo hicimos en Barcelona. Decidimos aprovechar el puente de San Juan que teníamos cuatro días seguidos con mis dos hijos y no queriendo pasar todos los días en carretera decidimos pasarlos en la costa brava y concretamente en la Bahía de Roses.

Nos permitieron recoger la autocaravana el viernes por la tarde dejando nuestro vehículo en la zona de recepción y nos dirigimos directamente por la AP7 a la salida de Roses en dirección el camping Almata. Uno de los pocos campings de europa, ignoro si es el único, que tiene canales navegables con rampa propia para embarcaciones. Indicado para zodiacs, motos de agua, lanchas, etc en el propio camping. Hay parcelas con amarre propio y ver caravanas o autocaravanas con amarre propio con una embarcación (que nosotros ojala tuvieramos) es realmente impresionante. A través de los canales navegables de agua dulce se enlaza con en río Fluvià y a su vez salida al mar. Tiene varios restaurantes, supermercados, piscinas, y unos equipamientos en general muy completos y cuidados, incluso enfermería con personal permanente.

No caímos en la cuenta de llevarnos bicicletas, aunque la autocaravana si disponía de portabicis pero por suerte las pudimos alquilar en el propio camping por un precio asequible.

Visitamos el Museo Dalí en Figueres, que no lo conocíamos. El precio de la entrada ronda los 12 euros y nos gusto mucho. El Museo es el mayor objeto surrealista del mundo y se encuentra el antiguo teatro municipal. Trata unica y exclusivamente al pintor Salvador Dalí. A continuación pasamos por Empúries, situadas en Sant Martí d’Empúries cerca de l’Escala. Único lugar donde están una ciudad, un poblado de los indigetes y una diudad romana. La visita duró unas dos horas y podimos descubrir como eran las casas, templos y tiendas de aquellos años donde visitamos los restos de la colonia griega y la ciudad romana.

Al día siguiente nos dirigimos con la autocaravana a un lugar muy especial. La Cala Joncols, es una cala situada pasado la población de Roses, hay una media hora en vehículo de camino una vez abandonamos la ciudad de Roses hasta la cala por una carretera no muy bien acondicionada. Pasamos por delante del antigüo restaurante el Bulli. La Cala es un lugar que a veces se concentran autocaravanas a pasar la noche pero nosotros con nuestra autocaravana solo pasamos el día, todas las noches pernoctábamos en el camping Almata. Se pueden practicar actividades como el buceo o el piragüismo, hay un hotel muy elegante y encantador. También hay un chiringuito que puedes comer casi de todo a buen precio, nosotros comimos aquí y estuvimos encantados. A la tarde/noche volvíamos con nuestra autocaravana de nuevo al camping.

Al día siguiente y para despedirnos de estos días visitamos els Aiguamolls de l’Empordà. No lo conocíamos y empezamos la excursión caminando con los críos. Percibes una tranquilidad y unos paisajes que parece que estes en otro lugar más lejano, como que no puede existir un lugar con una naturaleza tan virgen con todo lo construido en los últimos años. De hecho era una zona con muchos conflictos porque los ciudadanos se oponían a que el alcalde de turno construyera sin ningún tipo de control ni de respeto por la naturaleza una zona que finalmente esta catalogado como protegido, de no haber sido así en estos momentos habría hoteles y apartamentos.

La vuelta, en dirección Barcelona, fue un poco triste por la experiencia de los lugares que visitamos en autocaravana pero con ganas de repetir la experiencia. Devolvimos la autocaravana por la tarde noche y la cambiamos por nuestro vehículo hasta el centro de Barcelona.